Para muchos, ahorrar o invertir podrían significar lo mismo, ya que ambos términos implican posponer el uso del dinero. Sin embargo, debe tenerse claro que el ahorro no genera rentabilidad; mientras que la inversión no sólo lo hace, sino que mejora el monto inicial.

Si te debates entre ahorrar o invertir pues crees que lo que podría determinar tu decisión puede ser la cantidad de dinero de la que dispones, estás equivocado. 

Invertir no es sólo para quienes cuentan con mucho dinero.

Hoy, existen muchas opciones de inversión con poco capital.

Ahorrar te permite acumular dinero, mientras que invertir consiste en poner a riesgo tu capital con la finalidad de obtener un rendimiento atractivo. Mientras mayor es el riesgo, mayor será el rendimiento.

Por el contrario, el riesgo del ahorro es casi inexistente; pues el capital puede colocarse en cuentas a la vista, depósitos a plazos, etc. Sin embargo, no se consigue con eso mayores rendimientos por lo que a la larga, el valor del dinero se pierde y no se logra compensar cualquier efecto inflacionario.

Aunque ahorrar e invertir no son los mismo, es lógico pensar que para invertir primero hay que ahorrar una cantidad de dinero, destinada para ese fin.

Asimismo, pregúntate cuál será el destino que piensas darle a tu dinero. Si la meta que percibes es menor a cinco años, ahorra. Sin embargo, si tu meta es crear otras fuentes de ingreso que incluso permitan independizarte o asegurar tu futuro como jubilado, invierte.

 

Fuente: globofran.com