Adquirir una franquicia reduce los riesgos asociados al emprendimiento, acelera el negocio a través del conocimiento, y brinda soporte para operar, entre otros beneficios.

Pero, ¿cuáles son las principales razones para adquirir y desarrollar una franquicia? 

1. Empezar con ventaja

Este formato involucra la transmisión al franquiciado de todos los conocimientos del mercado, métodos comerciales, administrativos, y experiencias que permiten llevar a cabo una operación eficaz del negocio, sin tener que empezar de cero.

2. Reducir los riesgos de emprender

Lanzarnos a desarrollar un nuevo negocio y crear una nueva marca, no solo implica un gasto alto en términos de puesta en marcha, posicionamiento, y publicidad, sino también un riesgo alto de fracaso.

Por el contrario, al adquirir una franquicia recibimos una marca posicionada, reconocida y experimentada.

3. Puesta en marcha rápida

Un punto de franquicia puede entrar en operación en menos de 2 meses. Incluso algunos formatos son de llave en mano, e incluyen la instalación del punto de venta, las capacitaciones, los insumos de preparación y las materias primas.

4. Acompañamiento permanente

Las franquicias consolidadas se preocupan por dar seguimiento al desarrollo de sus franquiciados, ya que tienen que velar por el correcto trato de su marca y su éxito. En esta medida, la franquicia ofrece soporte técnico y comercial permanente, lo que contribuye en la administración de los puntos de venta.

5. Generar un negocio escalable

Comprar una franquicia te permite crecer según tu nivel de inversión, ya que puedes ir sumando tiendas de forma progresiva, acorde a los resultados obtenidos.

 

Fuente: mba.americaeconomia.com