Cuando eres empresario y llevas tu negocio a la manera tradicional, cuentas con una visión propia del negocio y una manera de hacer las cosas. Todo eso cambia al dar el paso de convertirte en una franquicia: ante todo, el modelo de negocio es distinto, te conviertes en distribuidor, en la cabeza de una red a los que debes suministrar un servicio y una formación, ya no se busca tanto vender un producto, como captar nuevos inversores.

La rentabilidad de la franquicia está muy determinada por la forma en la que se haga este salto al mundo de las franquicias, un paso hacia delante que debe darse sobre una base sólida y con un espíritu acorde a la nueva situación. Y la relación entre el franquiciador y el franquiciado es clave en este proceso.

Estos son los cinco tips que no debes olvidar si eres franquiciador:

1. Empatía

Métete en la piel de tu franquiciado. No se trata de coger el dinero y salir corriendo, sino de que el negocio prospere. Si tu franquiciado tiene éxito, la victoria es también para toda la franquicia. Por eso no le pidas que invierta en algo en lo que tú mismo no invertirías, si crees que la zona elegida no va a funcionar, o que alguno de sus planteamientos para establecer la franquicia no son claros o correctos, tienes dos opciones: no seguir adelante o prestrarle tu conocimiento para que todo vaya bien.


2. Honestidad

Un acuerdo por escrito que describa de manera pormenorizada y clara los términos de la relación nos ahorrará muchos disgustos. Deja claro desde el comienzo cuáles son los principios y condiciones de la franquicia, qué es lo que vas a ofrecerle y qué esperas recibir a cambio. El feeling entre franquiciado y franquiciador es importante, debe haber confianza mutua. Es, en muchos sentidos, un socio de tu empresa. Trátalo como tal.


3. Diálogo

El canal de comunicación con tus franquiciados deben ser fluido, rápido y eficiente. Y sobre todo: en dos direcciones. Esto supone que debes ser accesible para atender las demandas y cuestiones de tus franquiciados, y los franquiciados también deben responder igualmente a las demandas de la central


4. Piensa global, actúa en local

Piensa acciones de marketing y mejoras que pueden impulsar la marca, pero no olvides prestar atención a las peculiaridades de cada región o área, expandirse también supone adaptarse a la idiosincrasia local.


5. Actualización y formación

Rentabilidad franquicia significa adaptación a los cambios, capacidad de reaccionar a las nuevas situaciones del mercado y beneficiarse de las últimas tecnologías. Ofrece a tu franquiciado un plan de formación continua e implementa aplicaciones, programas o tecnología que mejore el servicio y te haga destaca por encima de tus competidores.

 

Fuente: consultafranquicias.es