Aquí te proponemos una serie de consejos para sacar el máximo provecho a tus fallos.

1. Haz referencia a ello por su nombre:

Te ayudará más a ti y a tus empleados reconocer abiertamente que al plan no ha funcionado. Lo más probable es que ya lo sepan pero dando permiso para que todo el mundo hable sobre ese pequeño fracaso, será lo primero para poder empezar a aprender de los errores.

2. Dale un poco de carga emocional:

Todos tendríamos que hacer lo mismo en los momentos más bajos. Rodéate de familiares y amigos, ve al bar más cercano y ahoga tu pena, ten tu duelo, permítetelo. No puedes empezar a sacar beneficio de tus errores hasta que no hayas superado esta fase.

3. Pregúntate qué salió mal:

Este es un punto delicado- especialmente para los que trabajan contigo- ya que puede parecer que estás buscando culpables. Esa no es la idea, y tienes que dejarlo bien claro. Simplemente quieres saber qué parte de tu esfuerzo no dio frutos, para poder hacerlo mejor la próxima vez o elegir una dirección diferente.

4. Utiliza todo lo que has aprendido:

La verdadera recompensa del fracaso viene cuando aprovechas las lecciones aprendidas y las utilizas para tus proyectos posteriores.

Fuente: emprendedoresnews.com