Un mito en el mundo de las franquicias es que su posibilidad de fracasar es casi nula, al ser modelos comerciales probados. Así, personas con gran aversión al riesgo adquieren una, se confían y caen en errores que matan al negocio. 

La realidad es que toda empresa tiene riesgos. Por eso, si estás interesado en comprar una franquicia evita estos errores: 

1. No tener a un abogado.

Adquirir una franquicia es un gran compromiso, implica mucho dinero y años de trabajo. Es fundamental que un abogado especializado en franquicias te acompañe en el proceso de adquisición y te explique qué estás firmando. 

2. No entender o interpretar erróneamente los contratos.

Tú y tu abogado deben revisar cuidadosamente el acuerdo de franquicia y todos los documentos relevantes. Anoten todas las dudas que tienen y compártanlas con el franquiciante. Si es posible, obtén las respuestas por escrito. 

3. No investigar bien la franquicia.

Una búsqueda en internet nunca es suficiente. La mejor forma de aprender más de la franquicia es conversar con varios franquiciatarios de diferentes perfiles, sobre todo con quienes no les está yendo tan bien. 

4. No tener capital de trabajo.

No debes subestimar la cantidad de dinero que invertirás. Asegúrate de poder cubrir todos los costos relacionados con el negocio, incluidos recursos para que sobreviva mientras llega al punto de equilibrio. 

5. No visitar las oficinas locales de la franquicia y conocer al equipo.

Los representantes de ventas de las franquicias son excelentes generando confianza entre las partes. Sin embargo, no descartes la importancia de visitar las oficinas centrales de la empresa y conocer mejor a la organización antes de firmar el contrato.

6. No estudiar el mercado.

Si bien el franquiciante puede ayudar con la selección del sitio, es tu responsabilidad decidir si un lugar es prometedor. Herramientas de location intelligence como el Global Failure Index te pueden ayudar a identificar si en esa zona hubo negocios similares que no funcionaron. 

7. Escoger un negocio que no se alinea con tus necesidades.

Si estás acostumbrado a trabajar de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 6:00 p.m. y decides adquirir una franquicia que debe estar abierta los siete días de la semana, esto puede no coincidir con tu estilo de vida y las expectativas de tu familia. Ten una visión realista acerca de los horarios de trabajo y vacaciones, y platica con quienes participarán en el negocio. 

8. No seguir el sistema.

Uno de los beneficios de comprar una franquicia es que ya tienen un proceso operativo probado. Si no te gusta seguir instrucciones de alguien más y no puedes adherirte a un sistema, debes reconsiderar adquirir una franquicia. 

9. No tener estrategia de salida.

Cualquier persona que esté arrancando un negocio debe establecer una estrategia de salida, es decir, un plan para salir de la empresa de manera tal que se optimicen las ganancias y se minimicen las pérdidas. 

10. Pensar que no será trabajo duro.

La empresa franquiciante ya se encargó de desarrollar la marca y el manual de operaciones, el plan de mercadotecnia y una cadena de suministro confiable. Sin embargo, si crees que el negocio va a crecer solo, te vas a decepcionar. Se trata de trabajo duro. Siempre debes buscar mejorar, escuchar al cliente y aprender de otros. Tú eres el principal responsable del crecimiento de tu negocio. 

Fuente: entrepreneur.com